Hola y bienvenidos al Azud de Xerta. Como podéis observar, se trata de una presa construida de lado a lado del río Ebro. El Azud llega a hacer unos 310 metros de largo y una altura de 6 metros. Su función es la de desviar el agua hacia la central hidroeléctrica y hacia los canales de la Derecha y de la Izquierda del Ebro.
Su distribución en diagonal le atribuye un aspecto singular, ya que la mayoría de los azudes son perpendiculares a los márgenes del rio. Toda el agua que no se deriva hacia la hidroeléctrica, o hacia los canales, es evacuada por un gran rebosadero central. Este rebosadero abasta toda la longitud de la presa y le da un aspecto majestuoso.
Parece que las obras del Azud comenzaron en época islámica, y fueron continuadas a mediados del siglo XII. Sin embargo, no se completaron hasta el 1411, gracias a la ciudad de Tortosa y bajo la dirección de Mussà Alamí.
En el año 1857 se inauguró el primer canal, el de la derecha, y requirió una primera regularización y elevación del azud. El canal de la izquierda se inauguró en 1912. Fue entonces cuando se le dio la imagen que tiene actualmente, gracias a la intervención que realizó el señor Jules Carvallo, ingeniero de la Real Compañía de Canalización y Riegos del Ebro.
También a mediados del siglo XIX, se construyó una esclusa que permite a las embarcaciones poder remontar el rio salvando el obstáculo de la presa. Esa misma esclusa es la que aun se utiliza hoy en día para la navegación turística. Así, el rio es navegable des de la población de Flix, hasta su desembocadura en el Delta del Ebro.
Entre las embarcaciones que antiguamente transportaban mercaderías, destacan las almadías de madera que bajaban desde los Pirineos hasta Tortosa, o los faluchos cargados de portland y yeso, provenientes de las fábricas de cemento ubicadas río arriba del azud.
En el año 2002, en el azud se instaló la central hidroeléctrica, lo cual provocó un fuerte impacto visual en todo el entorno.
Finalmente, si nos fijamos en el margen derecho del río, al fondo todavía podemos ver el molino harinero construido en el año 1575, que por desgracia se conserva en muy mal estado. Presenta una base de sillares bien trabajados, con una lápida esculpida que lleva al centro las armas de la ciudad de Tortosa, y a cada lado, una leyenda alusiva a su fecha de construcción. Este molino es una de las pocas construcciones industriales renacentistas que aún se conservan en Cataluña.
A principios del siglo XX, se instaló una fábrica de electricidad en este mismo molino, la cual abastecía los pueblos de Xerta y Aldover. En 2009, el Ayuntamiento de Xerta lo declaró Bien Cultural de Interés Local y está luchando por su recuperación.

